Este artículo no dice cuánto tienes que pagar. Las reglas cambian de un país a otro, cambian de un año al siguiente y las vemos mal citadas todo el tiempo en foros y videos. Lo que sí se puede explicar es el marco: qué momentos suelen tener consecuencia impositiva, qué registros vas a necesitar y qué preguntarle a un contador de tu país. Nada de esto es asesoramiento impositivo.
Dos principios que se repiten casi en todos lados
Primero: recibir algo con valor de mercado suele ser un hecho con consecuencia impositiva. Segundo: venderlo o cambiarlo después suele ser un segundo hecho, distinto del primero.
La mayoría de los sistemas tributarios que se ocuparon del tema llegaron a un esquema parecido, aunque con nombres y detalles muy distintos: hay un momento de incorporación —cuando el activo entra a tu patrimonio— y un momento de realización —cuando lo transformas en otra cosa—. Que los dos existan es la fuente de casi todas las sorpresas desagradables.
La sorpresa clásica es esta: recibiste un token cuando valía bastante, no vendiste, el precio se desplomó y, según cómo tribute tu país, puedes terminar con una obligación calculada sobre un valor que ya no existe. Que eso sea así, y qué opciones hay, depende por completo de tu jurisdicción. Pero conviene saber que el riesgo existe antes de que pase, no después.
Los momentos que suelen contar
Cuatro que aparecen en la mayoría de los marcos:
- Recibir el token. Cuando aparece en tu dirección o en tu cuenta y tiene un valor determinable. Si todavía no cotiza en ningún lado, valuarlo es discutible, y ahí es donde los criterios divergen entre países.
- Reclamarlo. Cuando hay una ventana de reclamo, algunos criterios toman esa fecha en lugar de la del anuncio, porque es cuando pasas a tener control efectivo.
- Venderlo o cambiarlo. Incluye cambiarlo por otro token, no solo venderlo por moneda tradicional. Es un error frecuente suponer que cripto contra cripto no cuenta.
- Usarlo para pagar algo. Utilizarlo como medio de pago suele tratarse como una disposición del activo.
Y dos que la gente olvida: las comisiones de red pagadas pueden ser relevantes para el cálculo, y los tokens perdidos en una estafa tienen un tratamiento propio que rara vez es intuitivo. Los dos casos requieren respaldo documental, que nos lleva a la parte más útil de todo esto.
Los registros que vas a necesitar
Es la única parte accionable hoy: guardar la información desde el principio. Reconstruirla dos años después es mucho más caro que anotarla al momento.
Por cada token recibido, conviene tener:
- Fecha y hora en que entró a tu dirección o cuenta.
- Cantidad exacta.
- Identificador de la transacción y la dirección o cuenta de destino.
- Valor de referencia en ese momento, con una captura de dónde lo sacaste. Si no cotizaba todavía, anota eso también: es información relevante.
- Comisiones pagadas para reclamarlo.
- Cuando lo vendas o lo cambies: fecha, cantidad, contravalor obtenido, comisiones y en qué plataforma.
Una planilla alcanza; no hace falta ningún programa especial. Lo que importa es que los datos existan y sean verificables contra la cadena o contra el historial de la plataforma. Si algún día tienes que justificar de dónde salió un ingreso, esa planilla es la diferencia entre un trámite y un problema.
Guarda también los anuncios oficiales de las campañas en las que participaste. Explican por qué recibiste lo que recibiste, y eso importa: en varios marcos no da lo mismo que algo sea una promoción comercial, un pago por un servicio o una liberalidad.
Por qué no publicamos una tabla por país
Porque sería incorrecta para alguien, y en materia impositiva una tabla desactualizada es peor que ninguna tabla.
En la región conviven situaciones muy distintas. Algunos países tienen normas específicas para criptoactivos; otros los encuadran por analogía en categorías existentes, con criterios que todavía se están discutiendo. Hay diferencias grandes en si existe un mínimo no imponible, en cómo se valúa lo recibido, en el tratamiento de las pérdidas y en las obligaciones de informar tenencias aunque no vendas nada. Además, varios de estos marcos se modificaron en los últimos años y siguen en movimiento.
A eso se suma algo específico de nuestra región: la moneda en la que se hace el cálculo y los tipos de cambio aplicables no son un detalle menor, y en varios países hay más de un tipo de cambio relevante. Ese solo punto puede cambiar el resultado bastante más que la alícuota.
Por todo eso, cualquier número que publicáramos aquí tendría fecha de vencimiento y podría inducir a error a alguien de otro país. Preferimos que te lleves el marco y las preguntas.
Qué preguntarle a un contador
Con estas seis preguntas, una consulta breve rinde mucho más:
- ¿Recibir un token sin costo genera obligación en el momento de recibirlo, o recién al venderlo?
- Si genera obligación al recibirlo, ¿con qué valor se computa cuando el token todavía no cotizaba?
- ¿Cambiar un token por otro se considera una disposición?
- ¿Cómo se computan las comisiones de red pagadas?
- ¿Hay obligación de informar tenencias aunque no haya ninguna venta?
- ¿Qué documentación pide la autoridad para respaldar el origen de estos fondos?
Lleva la planilla a esa reunión. Un profesional puede responder con precisión cuando hay datos sobre la mesa; sin datos, solo puede dar generalidades.
Para que quede dicho Este sitio no da asesoramiento impositivo, legal ni financiero, y nada de lo anterior sustituye la consulta con un profesional matriculado en tu jurisdicción. Nuestras condiciones generales están en aviso legal.
Preguntas frecuentes
¿Hay que pagar impuestos por un airdrop?
En la mayoría de los marcos que trataron el tema, recibir un activo con valor de mercado tiene consecuencia impositiva, y venderlo después suele ser un segundo hecho. Cómo se aplica exactamente depende de tu país, y esa respuesta la tiene que dar un profesional local.
Si nunca vendí, ¿igual tengo que declarar algo?
Depende de la jurisdicción. Hay países donde existe obligación de informar tenencias aunque no haya ninguna venta, y otros donde el hecho relevante aparece recién al disponer del activo.
Recibí un token que después se fue a cero. ¿Pago igual?
Es posible, según cómo tribute tu país el momento de la recepción. Por eso conviene registrar el valor al recibirlo y consultar temprano: es una de las sorpresas más frecuentes.
¿Cambiar un token por otro cuenta como venta?
En muchos marcos sí, se considera una disposición del primer activo aunque no haya pasado por moneda tradicional. Suponer lo contrario es uno de los errores más comunes.
Este artículo explica métodos y criterios; no recomienda ningún proyecto ni constituye asesoramiento de inversión. Si encuentras un error de hecho, escríbenos a [email protected]: lo corregimos y queda anotado en correcciones.